Valoramos si tiene arreglo
Videollamada o teléfono. Me cuentas qué se hace a mano y salimos con una idea clara de si compensa, por dónde se empieza y cuánto costaría de partida. Si no compensa, te lo digo igual y ahí queda.
Automatizo los procesos manuales que se comen las horas de tu equipo: facturación, albaranes, partes de trabajo, coordinación y atención al cliente. Quince años haciéndolo dentro de empresas de Canarias.
No porque me lo hayan contado: porque lo he medido dentro. Busca el tuyo y mira si te reconoces en la primera línea.
Los datos del huésped entran en el PMS y se vuelven a teclear enteros para el parte. Detrás vienen la liquidación al propietario y la comisión que se va fuera.
4 hal mes sólo en el parte Ver el caso → Clínicas y grupos sanitariosY los que no cogen el teléfono son los que faltan. Con los consentimientos todavía en papel y un armario con datos de salud dentro.
250 hal año de recepción Ver el caso → Construcción, reformas e instalacionesEl presupuesto tarda dos días y el cliente ya ha pedido otros tres. Y los partes llegan a oficina el viernes, doblados en la furgoneta.
2 díasen salir un presupuesto Ver el caso → Distribución e importaciónY esa hoja decide el margen del mes. Con las facturas de proveedor entrando en PDF para que alguien las teclee una por una.
72 hal mes en facturas Ver el caso →¿Gestoría, asesoría o administrador de fincas? A ti no vengo a venderte nada: hay una charla para tus clientes.
Tres son casos con cifras de sus propios registros. El resto son montajes que hago a medida, dibujados tal como funcionan. Ninguna pantalla es una captura de un cliente.
Las facturas llegan por correo, el sistema saca los datos y los compara con el pedido. Las que cuadran pasan a contabilidad; las que no, las mira una persona.
Atiende las llamadas, resuelve las consultas de siempre y toma nota del resto. Lo que necesita criterio profesional sigue pasando por una persona.
Cuando no hay herramienta que encaje, se escribe. Python o JavaScript sobre tus datos, con pruebas, documentado y en tu servidor, para que no dependa de mí.
Contesta al momento, mira la agenda, reserva y confirma. Si la pregunta se sale del guion, avisa a alguien del equipo con la conversación entera.
Chóferes, vehículos, hoteles y turnos se llevaban en grupos de WhatsApp y hojas de cálculo. Ahora hay una pantalla, y cada cambio avisa solo a quien le toca.
El stock, los precios y los pedidos van y vienen entre el ERP y la tienda sin que nadie los copie. Si algo no cuadra, avisa en vez de romperse.
Foto al albarán con el móvil. La IA saca el proveedor, las referencias y las cantidades y las deja en el sistema. La persona sólo confirma.
Con cada reserva, el huésped rellena sus datos desde el móvil, el parte de viajeros se envía solo y el código de la puerta le llega a su hora.
Dos días antes, el paciente recibe un mensaje. Si confirma, listo. Si no puede, el hueco se libera y se ofrece al siguiente de la lista de espera.
Lee cada correo que entra, lo clasifica y hace lo que toca: mete el pedido en el ERP, abre la incidencia, manda la factura a contabilidad o deja la respuesta preparada.
Los datos de la facturación, del almacén y del soporte viven en tres programas distintos. Aquí están juntos, en una pantalla, cada mañana.
Manuales, contratos y procedimientos, indexados. Preguntas en lenguaje normal, responde con lo que pone en tus documentos y dice de dónde lo saca.
792 hal año que vuelven al equipo de administración de esa distribuidora. Casi cinco meses de una persona a jornada completa.
Unas mil facturas al mes, cuatro minutos y veinte segundos de media cada una, medidos con cronómetro durante una semana. Las 792 horas son la diferencia multiplicada por doce.
Alcance y precio cerrados antes de empezar, y siempre sobre los sistemas que ya tienes en marcha. Casi nunca hace falta cambiar el ERP.
Facturas, albaranes, partes, altas, avisos. Se mira cómo se hace de verdad, se quitan los pasos que sobran y se deja funcionando con los casos raros previstos desde el primer día.
Modelos de lenguaje puestos a trabajar en procesos concretos, con lo que puede salir de la empresa y lo que no decidido antes de empezar. Y media jornada de formación para que tu equipo los use en su trabajo.
Sin volver a teclear lo mismo en tres sitios y sin sustituir lo que ya está pagado. Se conecta por encima de lo que hay, que es la opción más barata y la más rápida.
Me siento con dirección todos los meses. Y se lo explico al comité sin tecnicismos, que suele ser la mitad del trabajo.
¿Eres autónomo o sois cuatro? Hay una forma distinta de trabajar conmigo, por sesiones.
Empecé en 2011 desmontando impresoras y arreglando lo que se rompía. Después coordiné proyectos, dirigí la tecnología de una empresa entera y desde 2024 trabajo por mi cuenta desde Santa Cruz de Tenerife.
Eso es lo que me diferencia de una agencia: he estado al otro lado de la mesa, con el presupuesto en la mano y el equipo esperando. Me siento con la gente que hace el trabajo, veo cómo lo hace en realidad y retiro los pasos que sobran. El primer mes después de la entrega sigo disponible, que es cuando aparecen los casos excepcionales.
No acepto todos los encargos. Si tu caso no es lo mío te lo digo el primer día, y si conozco a alguien que lo hace mejor te doy el nombre.
«Fue un completo acierto elegirle como socio tecnológico. Siempre con la mejor predisposición y empatía.»
Nueve recomendaciones públicas en LinkedIn, con nombre y apellidos:
Trabajar con Etechan es garantía de profesionalidad y confianza.
Aporta una visión clara, estratégica y realista.
Dedicación genuina para entender las necesidades de cada cliente.
Tres escalones, y en cada uno decides si sigues. El primero no cuesta nada. El segundo se paga, y se descuenta si seguimos.
Videollamada o teléfono. Me cuentas qué se hace a mano y salimos con una idea clara de si compensa, por dónde se empieza y cuánto costaría de partida. Si no compensa, te lo digo igual y ahí queda.
Nos sentamos con el proceso que más duele y te llevas un documento con qué se puede automatizar, con qué tecnología, en qué orden y con qué riesgos. Te sirve aunque el proyecto lo haga otro.
De cuatro a doce semanas según los procesos y las integraciones. Alcance y precio cerrados antes de empezar, con los casos excepcionales previstos desde el primer día y un mes de acompañamiento después de la entrega.
¿Todavía no quieres hablar con nadie? Pide la radiografía de 10 minutos: cuentas un proceso tuyo en ocho campos y te devuelvo un documento escrito en 48 horas laborables, sin coste.
Dos o tres líneas bastan. Contesto yo, en menos de 24 horas, por correo o por WhatsApp.
O, si prefieres escribir: hola@etechanbutt.com WhatsApp · 692 111 564 LinkedIn