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Etechan Butt

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26 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura

Qué pagará el Bono IA y qué no, con siete casos reales

El Plan IA360 dice dos cosas claras sobre el bono: pagará servicios y soluciones de IA con trabajo propio detrás, y no pagará la mera suscripción a licencias. Con eso se puede ya separar lo que encaja de lo que no. Aquí van siete procesos que me encuentro en empresas de aquí, pasados por ese filtro.

La frase que lo decide todo

El documento del plan describe el bono como una ayuda para «servicios y soluciones basados en IA que sean provistos por empresas tecnológicas europeas» con valor añadido propio: desarrollo, integración, conocimiento sectorial o tratamiento de datos. Y añade que no cubrirá «la mera suscripción a licencias».

Eso deja fuera lo que mucha gente entiende por «meter IA en la empresa»: pagar ChatGPT o Copilot cada mes y decirle al equipo que lo use. Y deja dentro lo que de verdad cambia un proceso: que alguien lo mire, lo mida, lo conecte con los programas que ya tenéis y se quede a comprobar que funciona.

El plan liga además el bono a la Red Neurona, una red de centros de demostración de IA que todavía no existe: dice que subvencionará las soluciones que esos centros ofrezcan a las pymes. Qué papel tendrán las empresas que no estén en esa red no está escrito. Los importes, el organismo y la forma de pedirlo tampoco. Lo que sigue se apoya sólo en lo que ya está publicado, y en lo que he medido dentro de empresas. Si quieres el resumen del bono entero, está en la página del Bono IA.

Siete procesos, uno a uno

1 · Las facturas de proveedor que alguien teclea

Llegan en PDF, cada proveedor a su manera, y una persona las abre, comprueba las líneas contra el pedido y las mete en el ERP. En una distribuidora de Tenerife eran 72 horas al mes, medidas con cronómetro durante una semana; ahora son 6, y el 96 % de las facturas entra sin que nadie las toque.

Encaja. Es desarrollo, integración con el ERP y tratamiento de datos, con un antes y un después medibles. Con menos de 150 facturas al mes, todavía no compensa, y eso lo diría cualquier diagnóstico honesto.

2 · Pagar una herramienta de IA para redactar correos

Una suscripción de equipo a un asistente de escritura. Útil, barato y sin proyecto detrás.

No encaja. Es exactamente la «mera suscripción a licencias» que el plan excluye. Otra cosa es la formación para usar esas herramientas sobre procesos propios, que sí aparece entre lo que el plan pide.

3 · Los recordatorios de cita de una clínica

La última hora de recepción se va en llamar a las citas de mañana. Se automatiza barato, pero la parte que importa es la otra: cuando el paciente contesta «no puedo», alguien tiene que leerlo y mover la cita. Un recordatorio que no escucha la respuesta no reduce las ausencias.

Encaja, con una condición. Que el proyecto incluya la respuesta y la integración con la agenda, y no sólo el envío. Y con datos de salud, que son categoría especial, decidido antes qué dato sale de la clínica y cuál no.

4 · El reparto del DUA en una importadora

Llega el contenedor, llega el DUA con su AIEM y su IGIC, y una persona reparte esos costes entre las referencias en un Excel que sólo entiende ella. Ese Excel decide el margen del mes.

Encaja, y es de los mejores. Rediseño de proceso, tratamiento de datos e integración con el ERP. La mitad del trabajo es sentarse a escribir las reglas de reparto que hoy están en la cabeza de alguien, y eso es justo el «conocimiento sectorial» que el plan menciona. Ningún programa de la península lo trae de serie porque el problema no existe allí.

5 · Un chatbot en la web que contesta cualquier cosa

Un asistente que se pone en la web y responde lo que le pregunten, sin límites y sin datos de la empresa detrás.

Encaja mal. Puede parecer un proyecto de IA, pero sin integrar la información de la empresa ni definir qué responde y qué pasa a una persona, es una licencia con otro nombre. La versión que sí encaja es un asistente con las respuestas que tú apruebas, conectado a tu agenda o a tu estado de pedidos, y con lo que necesita criterio derivado a alguien.

6 · El parte de viajeros en apartamentos turísticos

Los datos del huésped entran en el PMS al hacer la reserva y se vuelven a teclear enteros para el registro obligatorio. Dos minutos por huésped que, en 120 apartamentos con treinta entradas a la semana, son cuatro horas al mes que no deberían existir.

Encaja como parte de algo mayor. Solo, es una integración pequeña. Junto con la liquidación mensual a los propietarios, que se monta a mano cruzando reservas, limpiezas e incidencias, es un proyecto con volumen y con cifras.

7 · Los presupuestos de una empresa de reformas

Tardan dos días en salir porque hay que mirar precios de proveedor, acordarse de cuánto se cobró una obra parecida y maquetarlo. El cliente ya ha pedido otros tres y se queda con el primero que contesta.

Encaja si hay volumen. Con tres o cuatro presupuestos al mes no hay repetición que compense. Con veinte, el borrador puede salir de la visita y el técnico sólo revisarlo, y el retorno no se cuenta en horas sino en obras que antes se caían.

Lo que tienen en común los que encajan

  • Un proceso con nombre, no «la empresa».
  • Volumen: pasa muchas veces y siempre parecido.
  • Un antes que se puede medir: horas, errores o plazos de hoy.
  • Trabajo de integración con lo que ya hay, en vez de un programa nuevo.
  • Alguien de la empresa que va a usarlo y necesita aprender.

Son las mismas cuatro condiciones que el plan pone al bono: diagnóstico previo, caso de uso concreto, medición posterior y formación. Y son las que yo pediría igual sin bono, porque son las que separan un proyecto que se paga solo de uno que se apaga a los tres meses.

Qué haría yo esta semana

Elegir uno de esos procesos, o el vuestro, y medirlo una semana con una hoja y un cronómetro: cuántas veces, cuánto tarda cada una, cuántas salen mal. No hace falta nada más para saber si hay proyecto, y es la única parte que no se puede reconstruir después cuando salgan las bases. Si prefieres que lo hagamos juntos, para eso está el Diagnóstico IA.

Fuentes: el documento del Plan IA360 (La Moncloa, 21 de septiembre de 2026), proyectos 10 y 11. Las cifras de los casos son de los registros de las empresas y están contadas en el catálogo.

Escrito por Etechan Butt, consultor tecnológico en Santa Cruz de Tenerife. Si tienes un proceso que se hace a mano y quieres saber si compensa cambiarlo, son quince minutos sin coste.