Saltar al contenido
Etechan Butt

Inicio / Notas / Si compensa automatizar

26 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

Cómo saber si compensa automatizar un proceso: las cinco preguntas

La mitad de las veces que alguien me llama para automatizar algo, la respuesta honesta es «todavía no». No porque no se pueda, sino porque no se paga. Estas son las cinco preguntas que hago en la primera llamada, en este orden, y lo que decide cada una.

¿compensa automatizarlo?Volumenveces al mesReglasfijas o criterioDestinode las horasMenos de 20no hay proyectoCriteriolo de alrededorSin destinono se pagaEncaja: hay proyectovolumen, reglas y destinoEntre 20 y 100 vecesal mes, depende decuánto tarda cada unaMás de 100 al mes: casi siempre hay algo
Las tres preguntas que más proyectos descartan, en el orden en que las hago: el volumen, si sigue reglas fijas y si las horas que se liberan tienen dónde ir.

1 · ¿Cuántas veces al mes pasa?

Es la primera porque es la que más proyectos descarta. Un proceso que pasa diez veces al mes no se automatiza nunca a cuenta, por muy pesado que sea cada vez. Un proceso que pasa quinientas veces se paga casi solo, aunque cada vez sean dos minutos.

La regla que uso: por debajo de veinte veces al mes, no hay proyecto. Entre veinte y cien, depende de cuánto tarda cada una. Por encima de cien, casi siempre hay algo. Haz la cuenta con un proceso tuyo:

Sólo se calcula aquí, en tu navegador: no se envía nada.

0horas al año, a doce meses
0horas al mes
0jornadas de ocho horas al año

2 · ¿Sigue reglas fijas o hay que decidir cada vez?

«Si llega esto, se hace esto» se automatiza. «Depende del caso» no. Y no es una limitación de la tecnología: es que lo que necesita criterio tiene que seguir pasando por una persona, o el día que falle nadie sabrá por qué.

Lo que sí se puede hacer con un proceso que pide criterio es automatizar lo de alrededor: reunir los datos, preparar el caso, dejarlo listo para que la persona decida en un minuto en vez de en diez. Es otro proyecto, más pequeño, y a veces es el bueno.

3 · ¿Dónde están los datos?

En un ERP o un CRM del que se puedan sacar: fácil. En hojas de cálculo y correos: se puede, con más trabajo. En un programa cerrado que no deja sacar ni meter nada: se puede, pero se encarece mucho y hay que decirlo el primer día. En la cabeza de alguien: primero hay que escribirlo, y esa parte es vuestra.

Esta pregunta es la que más veces cambia el presupuesto, así que la hago antes de dar ninguna cifra.

4 · Si se hiciera solo, ¿en qué se emplearían esas horas?

Es la pregunta que casi nadie hace y la que más proyectos malos evita. Si la respuesta es «en nada concreto», el ahorro no se convierte en nada y el proyecto no se paga: se libera tiempo que nadie necesitaba. Si la respuesta es «en el trabajo que está esperando a que alguien se libere», entonces sí hay retorno, y se puede calcular.

En la distribuidora del caso de las facturas, las dos personas de administración siguen ahí. Las 792 horas al año que dejaron de teclear se fueron a reclamar cobros y a atender a proveedores, que era lo que estaba sin hacer.

5 · ¿Cuántas personas tocan el proceso?

Una, que trabaja sola o casi: el proyecto es de sesión, no de tres meses. Dos o tres personas: hay proyecto pequeño. Varios departamentos: hay proyecto, y suele ser de integración, porque el problema está en cómo se pasan las cosas de uno a otro.

Cuándo digo que no

  • Cuando el proceso pasa cuatro veces al año. No hay nada que automatizar que compense.
  • Cuando el problema no es el proceso sino que dos departamentos no se hablan. Eso no se arregla con software.
  • Cuando las horas liberadas no tienen dónde ir.
  • Cuando lo único que interesa es cobrar una ayuda y el proceso da igual. Un proyecto que sólo sale a cuenta con subvención es un mal proyecto.

Cómo hacerlo en cinco minutos

Las cinco preguntas están en el test de la web, con un veredicto que puede ser «todavía no». Y si prefieres contarlo por escrito, está la radiografía de diez minutos: ocho campos y un documento por correo en 48 horas laborables, sin coste.

Los procesos que me encuentro más veces, con sus tiempos medidos y su veredicto, están en el catálogo. Tres de los diez tienen veredicto negativo, y están ahí por eso.

Escrito por Etechan Butt, consultor tecnológico en Santa Cruz de Tenerife. Si tienes un proceso que se hace a mano y quieres saber si compensa cambiarlo, son quince minutos sin coste.